La Danza del Venado, hace algunos años fué considerada por la UNESCO como patrimonio intangible de la humanidad, algunos investigadores estiman que tiene una antigüedad entre los tres y siete mil años; Existen muchas versiones, algunas muy aventuradas que pasan por alto su origen, incluida la versión de Ballet Nacional de Amalia Hernández, su principal difusora y a la vez su peor enemiga, digo esto porque en el mundo conocen una interpretación muy distante de lo que realmente es; muchos “Académicos” la siguen y mantienen como cierta esta versión, lo que cada vez la aleja de la tradición Yaqui, incluso ellos hacen Danza del Venado solo cuando hay turistas con dolares. La Danza que yo conosco, es una muy antigua, se bailaba en Potam Sonora hace muchos años, ya no se interpreta así, el dia que acepte “aportaciones” a esta danza, yo mismo caeré en la desaparición de una danza con estas características. ¿De qué sirven tantos investigadores, antropólogos, etnomusicólogos, historiadores tanto académicos como autodidáctas ( Yo, por ejemplo, soy Profr.en Educ. Primaria Lic. en Ciencias, Diplomado en Promoción y Gestoría Cultural, pero no estudié en un conservatorio o en una academia de danza, aunque si he sido docente de licenciatura), si este esfuerzo termina en un fin meramente ególatra, creo que no tiene caso . . . Si permitimos alteraciones, cambios con un fin escénico, esta bien, pero que lo aceptemos para siempre, que clase de ¿acervos legaremos a las futuras generaciones? ¿Cual es nuestra aportación? ¿Vale la pena fundar un nuevo grupo que repita una y otra vez los errores de aquellos a quienes criticamos? ¿Que pasaría si permitieramos que esta hermosa danza que pocos grupos interpretan con música en vivo, se mutilara, que cambie sus cantos de guerra por unos lindos quizá, pero que de guerreros no tienen nada? ¿Cambiamos las cazuelas por recipientes de plástico, las sonajas de huaje por otras de lámina, el calzón de manta o el rebozo tejido en telar de cintura por likras nike? ¿El tambor de agua o el de doble parche por una memoria electrónica? De eso existe mucha oferta, nuestro plus es otro, para mi quizá sea tarde, tengo mucho camino recorrido, ¿Cambiar ahora? No gracias . . . mis hijos jamás me lo perdonarían, tal vez ahora no me entiendan, pero algún dia, alguien, por lo menos una persona, me dará la razón; amo la danza, amo mi terra, amo mi gente a mis antepasados, de ello estoy orgulloso y no, no cambiaré, no soy terco ni necio, soy orgulloso, lo llevo en la sangre así era mi gente así es y así sera . . .
Federico Anselmo Saucedo Martinez
Grupo Goklayeh

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